|
A veces, sólo a veces,
me vienen ganas de mandarlo todo a paseo,
perderme por la mar divina de la Polinesia sur
y encontrarme por sorpresa el archipiélago de las Cook.
A veces, sólo a veces, me imagino como sería la fuga:
navegar aguas esmeraldas, por oficio sobrevivir
conjugando entre la calma todos los temas del verbo sonreír.
Pero qué sería yo, sin ninguna hipoteca
y el sueño irrefrenable de otro coche nuevo,
la visa, la memoria, el software y las megas,
y la pantalla amiga de mi ordenador...
Pero qué sería yo tan lejos sin cobertura,
bebiendo agua de lluvia sin estabilitzantes...
Pero qué sería yo si no tuviera ninguna prisa,
ni los gases cancerígenos de la Ronda de Dalt...
A veces, sólo a veces,
me haría voluntario de una ONG,
me llevaría la familia, hacia la India falta gente,
que me han dicho que en Calcuta es sencillo ganarse el cielo.
A veces, sólo a veces,
me provoca insomnio la rutina
y el diablo al oído me dice que vaya al aeropuerto
y que me compre ya el pasaje de algún vuelo sin regreso.
Pero qué sería yo sin el huertecito y la casita,
segunda residencia y mi plan de pensiones,
los ciegos, la primitiva, las colas de la A-16,
el encanto que siempre tienen las playas en agosto...
Pero qué sería yo sin estas cadenas
que me atan al amable confort del primer mundo.
"Si estoy más bien que quiero", ya lo dice Cabrera Infante
cuando habla que en La Habana vivía mucho peor.
A veces, sólo a veces,
puedo volverme loco.
|
Letra:
Joan
Isaac
Música: Joan Isaac
De
vacances
(Stres Music, 2000) |
|