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Irrumpiste con calma
Cuando apenas bordeaba
El umbral que atormenta
Al adolescente.
Cuando París humeaba,
Embriagado de utopía,
Yo solo soñaba
Con el número 10.
Mientras amores y fútbol
Me robaban las horas,
Un poeta buscaba
Respuestas en el viento
Y al instante de conocerte
Abriste una ventana
Que hasta ahora le da
Perfumes a mi tiempo.
Música, misteriosa música
Que serenas las noches
De tormentas y dudas.
Intangible presencia
Escondida a los espejos.
Alimento de las horas,
Cuando el alma se busca
Música, música...
Eres el nexo que une
El trapecio con la pista
Cuando al cielo de una carpa
Alguien osa volar
Eres la ofrenda más pura,
El olor de la naturaleza,
Eres la bruja, la musa
Yo te diré libertad.
Conozco gente dispuesta
A morir en tus brazos.
Eres el faro que ilumina
A los desesperados.
Me imagino la vida
Sin ti y no me gusta:
Todo sería silencio
Tiniebla y soledad.
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